Conseguir el “éxito" con tu Trabajo Fin de Grado. Puede parecer algo utópico pero muchos estudiantes lo consiguen. En ese documento, los alumnos dan rienda suelta a su imaginación y se ponen en la casilla de salida para alcanzar la meta que en este caso es un buen futuro laboral, pero... ¿cómo se consigue ese producto estrella?
Un ejemplo de "triunfo" es Rosalía, la cantante española que se ha convertido en un referente para muchos niños y adultos. La artista catalana, que ya había publicado en 2016 su primer álbum “Los Ángeles”, estaba estudiando Flamenco en la Escuela Superior de Música de Barcelona cuando en 2018 consiguió hipnotizar al mundo con su tesis de fin de grado a la que llamó “El Mal Querer”. Para este trabajo tuvo la idea de crear un álbum musical combinando géneros musicales como el pop, flamenco, trap y reggaeton basado en “Flamenca”, una novela del siglo XIII que relata una historia de abusos y engaños: una mujer se casa con un hombre que la maltrata, pero en lugar de hundirse decide escapar de esa vida y empezar de cero. Con esos estribillos tan pegadizos como “no voy a perder ni un minuto en volver a pensarte” y "yo por amor bajé hasta al infierno” se dio a conocer en España y en el resto del mundo. Gracias a su tesis consiguió crear un movimiento distintivo y el flamenco se convirtió en “mainstream”. Rosalía no es la única que ha hecho de un trabajo de universidad un escaparate para darse a conocer.
Otra de esas españolas es la deportista y medallista olímpica en natación sincronizada, Ona Carbonell. Ona estudió la carrera de diseño de moda e hizo de su TFG el diseño de una colección de baño de plástico reciclado del mar.
"Ahora presento el trabajo de fin de grado. Es una colección de baño de plástico reciclado del mar y, la verdad, es que está quedando muy bien. Estoy muy contenta de acabar esta etapa y de poder contribuir a la industria de la moda, que creo que tiene que ir hacia un lado mucho más sostenible y eco-friendly", afirmó el año pasado a LOC.
En carreras como comunicación audiovisual, periodismo y publicidad y relaciones públicas, el estudiante también puede dar rienda suelta a su imaginación. Alba Seguí creó "Retrato y Relato", un podcast sobre el caso Alquería, uno de los escándalos de corrupción más sonados en la Comunidad Valenciana.
La estudiante de periodismo analiza en cuatro capítulos lo que llevó al entonces presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez, a apartarse del partido por supuesta corrupción de la que años después, quedó absuelto.
Por todo esto cada vez más gente opta por hacer un TFG de proyecto. Al menos es lo que ocurre en la Facultad de Comunicación de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, UCAM.
En el caso de Periodismo, “en algunas convocatorias ya nos hemos acercado a un 40% de trabajos de esta modalidad”, asegura José Manuel Noguera, Director del Departamento de Ciencias de la Comunicación.
Los mejores trabajos se suben al Repositorio Institucional UCAM. Entre ellos se pueden consultar proyectos como los de Carmen J. Albentosa, Adrián Viñas, Alba Ferrández o María Rodríguez, entre otros.
¿Por qué hacer un TFG de proyecto?
José Manuel Noguera, coordinador de TFGs de periodismo: "Esta modalidad de TFG les ayuda a ser más visibles y a tener un portfolio público de habilidades donde no sólo dicen lo que saben hacer, sino que lo hacen. Además ese es el tipo de currículum que buscan ahora las empresas, ya no te preguntan por su CV en papel sino que te piden que les muestres sus proyectos personales".
David Sánchez, coordinador de TFGs de publicidad y relaciones públicas: "Tenemos constancia de algunos planes de comunicación en el que las empresas lo han utilizado para llevar a cabo algunas de las acciones planteadas. También hay algún caso en el que el alumno ha acabado trabajando en la empresa, pero ya mantenía una relación previa (prácticas)".
Josefina Sánchez, coordinadora de TFGs de comunicación audiovisual: "Un TFG de proyecto permite demostrar que el alumno/a, a partir de todo el conocimiento teórico y todas las competencias prácticas adquiridas durante el grado, es capaz de materializar una obra finalizada o en potencia que no sólo sea reflejo de sus capacidades, sino también de sus inquietudes y, por qué no decirlo, de su propia persona. Además, permite demostrar la capacidad de llevar una idea desde su conceptualización hasta su realización práctica, lo que puede ser atractivo para futuros empleadores".
Proceso de creación de un TFG de proyecto"Vives en el Cine" by Adrián Viñas
Otro de esos trabajos memorables es el de Adrián Viñas. Su idea fue la puesta en marcha de una cuenta de TikTok con la que poder hacer periodismo cinematográfico en redes sociales de una forma autónoma. De esta manera podría expresar sus opiniones, análisis, dar a conocer nuevos estrenos y la actualidad más relevante del mundo del cine.
¿Cómo le surgió la idea a este estudiante de periodismo? “Siempre he sido muy consumidor de medios de comunicación tradicionales y de redes sociales. Desde 2018 creo contenido en Instagram y en un Blog pero no me motivaba. Hoy en día no mucha gente lee texto. Ver que había gente haciendo ese mismo contenido mirando a cámara me hizo preguntarme por qué no dar el paso a TikTok. Me encanta hablar de cine pero me cuesta ponerme delante de una cámara así que lo sentí como una oportunidad para afrontar el miedo y soltarme”, confiesa Adrián.
La puesta en marcha del proyecto “no fue sencilla”. “Fueron bastantes meses de investigación porque hay que tener referentes tanto para bien como para mal”, explica el joven. Para Adrián es vital “diferenciarse del resto”. “Si quería que el proyecto tuviese éxito, mi objetivo tenía que ser diferenciarme”. “En todo momento quería ser esa persona que hablase de cine de tú a tú, de manera cercana, divertida pero sin perder el rigor periodístico. Como un amigo con el que vas al cine y después comentas la peli”, cuenta. Por ello tuvo que estudiar a creadores de contenido y a la audiencia. “Tenía que tener claro lo que interesaba de cada producto, aproveché las métricas que ofrece TikTok”, expresa. Después de meses de investigación hizo su primera publicación: “El primer vídeo consiguió 20 mil visitas en 24 horas y tengo vídeos con 200 mil”, asegura.
Lo que une a Rosalía, Ona Carbonell, Alba Seguí y Adrián Viñas es que los cuatro confiaron en su proyecto y le pusieron mucho cariño porque lo más importante es tener claro, como diría Steve Jobs, que “el único modo de hacer un gran trabajo es amar lo que haces”.

