Estudiantes al límite: estrés y ansiedad se instalan en la rutina académica

Una estudiante agobiada por los trabajos y exámenes

Una encuesta realizada a 156 estudiantes de la UCAM revela que los horarios inflexibles y la sobrecarga académica generan estrés crónico en el 70% del alumnado, especialmente en el caso de los alumnos de Medicina.

 

"Pasamos demasiado tiempo en la universidad y no tenemos vida", alertan estudiantes de siete facultades en un sondeo realizado a finales de noviembre por el equipo de Pabellón 9. Medicina registra el 68% de sentimiento negativo por "presión asfixiante". Mientras exámenes y asistencia obligatoria exprimen hasta el “burnout”, solo el 28% del alumnado conoce de la existencia de servicios psicológicos de apoyo, pero hay una vía de escape: el compañerismo y la empatía de muchos profesores emergen como salvavidas.

Según un informe de la Asociación Europea de Universidades, el 71 % de los estudiantes sufre ansiedad y depresión, y alrededor del 50 % reconoce necesitar apoyo psicológico. Y es que la salud mental es una de las principales preocupaciones entre los estudiantes universitarios. Muchos jóvenes sufren ansiedad y depresión como consecuencia de la sobrecarga académica a la que se enfrentan. Es algo que muchas veces se lleva en silencio sin embargo, es bueno compartirlo e intentar aprender a gestionarlo. Con el objetivo de conocer mejor esta realidad, el equipo de Pabellón 9, el periódico de la Facultad de Comunicación de la UCAM, ha llevado a cabo una investigación sobre la salud mental de los universitarios españoles. El resultado es un reportaje muy interesante que puede consultarse aquí. 

 

Para completar este reportaje que ofrece datos a nivel nacional, hemos querido hacer una fotografía fija de la salud emocional de los estudiantes de la UCAM y, especialmente, de los alumnos de la Facultad de Comunicación de la UCAM. Así que elaboramos una encuesta y la distribuimos en varias titulaciones como Medicina, Nutrición, Derecho, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFD), Enfermería, Educación y, como no, Comunicación. La recogida de datos se llevó a cabo mediante una encuesta realizada durante la semana del 18 de noviembre de 2025. Aunque el objetivo inicial era obtener unas 300 respuestas, finalmente logramos recoger un total de 156 encuestas entre todas las titulaciones mencionadas.

Entre las preguntas planteadas se abordaban cuestiones para conocer el nivel de estrés y ansiedad de los estudiantes, los factores que les generan mayor agobio a la hora de organizarse, aquello que les ayuda a sentirse mejor, el apoyo que encuentran en la universidad y la posibilidad de aportar un breve testimonio personal sobre sus experiencias.

Qué ayuda al alumnado a sentirse mejor

Las respuestas a la pregunta abierta “¿Qué te ayuda a sentirte mejor?” muestran que el bienestar del alumnado se apoya sobre todo en tres pilares: las relaciones personales, el tiempo libre y las actividades de auto cuidado

La mayoría destaca la importancia de la familia, los amigos y la pareja como principales fuentes de apoyo emocional, ya sea para desahogarse, sentirse comprendidos o simplemente desconectar de las preocupaciones académicas. Junto a ello, el tiempo libre y los hobbies aparecen como clave: hacer deporte, leer, escuchar música, cocinar (“me meto en la cocina y me olvido de que la universidad existe”), bailar o salir a pasear se describen como momentos en los que pueden “desconectar” y recuperar energía. 

También se mencionan el descanso (dormir bien, tiempo a solas), la reducción de la carga académica (no tener asistencia obligatoria o tener menos trabajos) y los buenos resultados académicos como elementos que alivian el estrés y refuerzan la motivación.

En conjunto, el alumnado señala que se siente mejor cuando puede equilibrar las exigencias de la universidad con espacios de ocio, cuidado personal y vínculos sociales significativos.

Experiencias positivas y negativas en la universidad

En la segunda pregunta abierta, donde se pedía un breve comentario sobre algo que les hubiera hecho sentir bien o mal en la universidad, aparece una clara dualidad entre experiencias de apoyo y experiencias de desgaste. 

Entre los aspectos positivos, muchos estudiantes mencionan el compañerismo y el “buen grupo de amigos” como uno de los mayores factores de protección, así como la cercanía de ciertos profesores que muestran interés por su bienestar (por ejemplo, la docente que envía un correo para preguntar cómo están en época de exámenes). También se valoran las prácticas en entornos reales, como el hospital, porque permiten ver la utilidad de lo aprendido en clase y conectan los estudios con la futura profesión. 

Por otro lado, las experiencias negativas se concentran en la organización académica y en determinadas actitudes del profesorado: se critica la mala planificación de horarios y exámenes, la sensación de pasar demasiadas horas en la universidad o los retrasos en la publicación de notas. Además, varios testimonios mencionan la ansiedad generada por intentar hacer más de lo que pueden.

En conjunto, estas respuestas evidencian que la salud mental del estudiantado se ve fuertemente influida tanto por la carga y la organización académica como por la calidad de las relaciones interpersonales dentro de la universidad, especialmente con compañeros y profesorado.

Nivel de estrés (en la última semana)

Los resultados evidencian que la ansiedad y el agotamiento estudiantil están estrechamente vinculados con los métodos de evaluación universitaria. Más de la mitad del alumnado (56,41 %) identifica los exámenes como la principal fuente de estrés, mientras que los trabajos académicos (23,07 %) y la asistencia obligatoria (16,02 %) también generan presión, especialmente por la dificultad de conciliación. En cambio, las clases teóricas y las prácticas apenas influyen en la ansiedad, lo que sugiere que el problema radica en la estructura evaluativa.

Casi cuatro de cada diez estudiantes manifiestan sentirse “quemados” de forma frecuente o constante, lo que confirma la alta prevalencia del agotamiento emocional. En conjunto, los datos apuntan a la necesidad urgente de replantear los sistemas de evaluación y los calendarios académicos para promover un aprendizaje más equilibrado y un mayor bienestar mental.

Agotamiento (síntomas de estar "quemado") 

Un 40,38 % de los estudiantes presenta un desgaste constante. Hay quienes se sienten “quemados” a menudo (32,69 %) y los que firman que lo están siempre (7,69 %), mientras que otro 25 % experimenta esta fatiga de forma ocasional. En conjunto, la mayoría convive con síntomas de agotamiento crónico, y solo un 1,28 % afirma no haberlos sentido nunca. Estos datos evidencian que el cansancio emocional es la norma más que la excepción.

 Análisis de los factores de ansiedad académica

Los resultados muestran que la ansiedad estudiantil está directamente relacionada con el sistema de evaluación. Más de la mitad del alumnado (56,41 %) identifica los exámenes como su principal fuente de estrés, seguidos por la entrega de trabajos (23,07 %) y la asistencia obligatoria (16,02 %). En cambio, las prácticas (3,84 %) y las clases teóricas (1,28 %) apenas generan ansiedad. Estos datos indican que el problema no está en la enseñanza, sino en un modelo evaluativo que prioriza la presión y la acumulación de tareas.