Comenzar un nuevo curso siempre es especial. Significa la llegada de nuevos alumnos, con nuevas historias y nuevos sueños por cumplir, y es que esta nueva promoción de “novatos” de la Facultad de comunicación de la UCAM será siempre recordada como una promoción especial, precisamente por su multiculturalidad. Y es que entre los más de cincuenta alumnos matriculados en primer curso de los tres grados que componen la Facultad de Comunicación hay una veintena llega desde el otro lado del Atlántico y que dicen haber sido atraídos por la oferta académica y las oportunidades que ofrece la UCAM.
Nos hemos acercado a las aulas para preguntarles cómo ha sido para ellos el inicio de curso.
Hacer amigos y conocer Murcia
Durante este primer mes, los estudiantes han tenido tiempo de conocerse y crear vínculos. No ha faltado el clásico grupo de WhatsApp -ya indispensable en la vida universitaria- y las primeras quedadas fuera del aula. Aunque todavía no todos han salido juntos de fiesta, los pequeños grupos de amigos ya comienzan a formarse y algunos ya han disfrutado del ocio nocturno de Murcia.
“Nos entendemos muy bien y ya hay mucha conexión entre nosotros”, comenta una de las nuevas alumnas con una sonrisa.
Más allá de Comunicación
Las amistades no se limitan a las carreras de Comunicación. Muchos aseguran haber hecho buenos amigos en otros grados, especialmente en Fisioterapia y Derecho. En el caso de Fisioterapia, la presencia de numerosos estudiantes italianos ha favorecido la conexión con los compañeros de Comunicación del mismo país.
“Hay muy buen ambiente entre todos los estudiantes internacionales”, destacan varios alumnos.
La nostalgia culinaria
Vivir fuera del país también supone descubrir una nueva gastronomía. La mayoría de los estudiantes internacionales residen en pisos compartidos o en residencias universitarias, donde están aprendiendo a cocinar por primera vez o a adaptar sus recetas a los ingredientes locales.
Aunque platos típicos como la paella, las croquetas o el pastel de carne murciano son bien recibidos, todos coinciden en algo: nada supera la comida de casa.
Un futuro prometedor
El entusiasmo por esta nueva etapa es palpable. Los profesores son los de siempre, pero el plan de estudios renovado ofrece un enfoque más práctico y adaptado al mundo profesional.
La UCAM ha sido el lugar en el que estos chicos han decidido formarse durante los próximos 4 años, lo que les lleva a sentirse orgullosos de su elección y a responder con firmeza que sienten que están en el lugar adecuado: “Estamos donde queremos estar”, afirman con convicción.
Durante los próximos cuatro años, se prepararán para convertirse en grandes profesionales. Este es solo el inicio de un viaje que promete experiencias inolvidables y aprendizajes que irán mucho más allá del aula.
