miércoles. 03.06.2026
Sphera Publica: una revista que apuesta por la ciencia abierta y el pensamiento crítico

Veinte años de divulgación académica en la Facultad de comunicación

Tras más de dos décadas de trayectoria, la revista Sphera Publica, editada por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UCA,  se ha consolidado en el panorama académico. Su reciente incorporación a Dialnet Métricas, portal que proporciona una serie de indicadores que ayudan a identificar la relevancia y la calidad de la producción científica, supone un reconocimiento a su labor y un estímulo para seguir creciendo.
Noguera
José Manuel Noguera, coordinador de Sphera Pública y profesor de periodismo en la UCAM

Sphera Pública nació en el año 2000, impulsada por un grupo de profesores con la inquietud de crear un espacio para el análisis de los procesos comunicativos. La UCAM apoyó desde sus inicios el proyecto, primero en formato impreso y, más tarde, desde XXXX, con su transición al entorno digital. En sus inicios, la UCAM proporcionó el soporte económico e institucional para la edición en papel. Posteriormente, con la transición al entorno digital, el apoyo de la universidad se ha centrado en el servicio técnico y el soporte para albergar la revista en su dominio, ayudando además a su inclusión en asociaciones y bases de datos.

 

El nombre no es casual: evoca la “esfera pública” de Habermas, ese espacio simbólico donde se generan y discuten los asuntos de interés social. Su objetivo fundacional fue, como el de toda revista científica, "ampliar el conocimiento científico" sobre estas materias y "difundir el trabajo de los investigadores".

El coordinador de la revista, el profesor José Manuel Noguera, explica:

“Queríamos una revista que hablara de los temas que realmente preocupan a la sociedad desde la perspectiva de la comunicación”

 

De la inquietud académica al reconocimiento científico

A pesar de ser una de las revistas pioneras en Comunicación en España, Sphera Pública inició hace unos años una fase de reposicionaimiento para lo que fue clave aparecer en bases de datos como Latindex o Dialnet, bases de datos fundamental para cualquier revista científica que quiera tener prestigio académico. "Aparecer en cada vez más bases de datos es un sello de calidad", apunta el profesor Noguera. Estar en estas plataformas es una garantía de calidad para que los investigadores confíen en la revista para la difusión de su trabajo pero también aumenta la visibilidad de la publicación. 

Recientemente Sphera Pública ha sido incluida en Dialnet Métricas en el tercer cuartil de Comunicación (40/68) de Dialnet Métricas, con un factor de impacto de 0,24, lo cual es una excelente noticia para la Facultad de Comunicación. 

 

Revisión ciega y rigor metodológico
La revista se nutre de artículos de investigadores de otras universidades, que envían sus propuestas para su evaluación. Sphera Pública mantiene un proceso editorial exigente. Tras una primera criba editorial, los artículos pasan por una doble revisión ciega a cargo de dos expertos revisores en el área específica.

Los criterios de publicación son estrictos y se enfocan en la calidad académica: se prioriza que el artículo sea relevante, honestamente intelectual, metodológicamente riguroso y que aporte nuevo conocimiento en el área de las ciencias de la comunicación.

La revista combina números temáticos con convocatorias abiertas (“misceláneas”), y estudia evolucionar hacia un modelo de publicación continua, más dinámico y accesible.

A la fecha de cerrar este artículo, la revista tiene abierta la convocatoria para su número de diciembre de 2025. Se trata de un número miscelánea, con especial interés en comunicación política, nuevos medios para el ciberactivismo, comunicación digital, alfabetizaciones mediáticas, periodismo y comunicación para el desarrollo. Los investigadores que quieran publicar en este número pueden enviar sus artículos hasta el 5 de noviembre.

Entre la academia y la sociedad
El principal obstáculo que enfrenta la revista es que "el reconocimiento a esta labor todavía no está plenamente asentado en los sistemas de evaluación y acreditación universitaria", según afirma el profesor Noguera. Esta falta de reconocimiento dificulta involucrar a investigadores en estos proyectos. Mejorar la difusión, por su parte, es "una simple cuestión de recursos humanos", ya que la edición, coordinación y promoción de una revista actual demanda más personal del que dispone actualmente.

En cuanto al rol social, el coordinador lamenta que las revistas científicas cumplen un papel "menos del que deberían" en la sociedad, funcionando más como un canal de comunicación "entre científicos que desde los científicos hacia la sociedad".

En un tiempo de desinformación, estas publicaciones son cruciales para garantizar el rigor y la credibilidad. Sin embargo, señala una desconexión con el periodismo: para ser una fuente principal para los medios, las universidades necesitan agilizar los tiempos de publicación, ya que el proceso de edición y revisión es lento y "los medios no pueden esperar tanto". Esta diferencia de velocidad es la que distingue fundamentalmente a una revista de otros canales de divulgación como blogs o redes.

Mirando al futuro, el coordinador tiene una visión clara:

"Espero las revistas científicas dejen de ser un negocio, faciliten el acceso abierto y sean vistas como una fuente de referencia para la comunicación de la ciencia en los próximos 15 o 20 años".

Aunque las revistas no son directamente una plataforma de transferencia de la investigación, ni compiten con formatos modernos como podcasts o videos su papel como base del conocimiento riguroso sigue siendo esencial.

"Creo que es importante que una Facultad disponga de una revista científica, es una señal de que nos preocupamos por la gestión y la difusión de la comunicación de la ciencia", concluye.