miércoles. 03.06.2026
Barto Muñoz: un sueño que nació en el aula

Emprender en el audiovisual con 20 y pocos años: la historia detrás de un productor emergente

Con solo 23 años, Barto Muñoz ha hecho realidad un sueño: vivir del cine. Desde su tierra, Murcia, y rodeado de un equipo de amigos  que comparten su pasión, ha fundado AP-7, una productora emergente que demuestra que cuando hay talento, constancia y pasión es posible romper barreras en la industria audiovisual.
Barto Muñoz recibiendo un premio en San Sebastián
Barto Muñoz recibiendo el premio UNIVERSAE FILM LAB del SSIFF 2025 en San Sebastián

Bartolomé Muñoz García -conocido como Barto-, es un joven murciano cuya pasión por el cine y la comunicación se convirtió en un trampolín para alcanzar sus metas. El curso pasado se graduó en Comunicación Audiovisual y actualmente está cursando en la UCAM el Máster en Marketing y Comunicación para la Industria del Entretenimiento. Barto siempre tuvo claro que  que quería vivir del cine. Pero no solo como espectador, sino como creador, productor y motor de un proyecto colectivo. Su esfuerzo y su constancia han sido su su mejor guion.

Su historia comienza en las aulas del campus de Los Jerónimos, entre cámaras, guiones y conversaciones interminables sobre narrativa audiovisual. Allí conoció a quienes hoy considera su familia: compañeros de carrera como Dani Raja y Fran Marín, con los que no solo compartió asignaturas, sino también la pasión por contar historias y la convicción de que podían construir algo nuevo juntos desde Murcia y con la formación que les dio la UCAM.

Detrás de cada plano, cada ensayo y cada jornada de rodaje, hay una generación de jóvenes que ha decidido no esperar a que las oportunidades lleguen, sino crearlas.

La productora que surgió de un TFG

Así nació AP-7, una productora audiovisual que se creó para presentar como Trabajo Fin de Grado y que, en lugar de archivarse al terminar el curso, se convirtió en una realidad: un espacio donde jóvenes creativos murcianos pueden ahora dar rienda suelta a su imaginación y construir historias con identidad propia.

Hoy, AP-7 reúne a cerca de veinte personas en cada una de sus producciones que aportan sus habilidades en dirección, fotografía, sonido, vestuario o producción. No hay grandes estudios detrás, ni presupuestos millonarios, pero sí una enorme dosis de compromiso, amistad y pasión por el cine. Cada proyecto es un nuevo reto, una oportunidad para aprender y seguir creciendo.

Hasta la fecha, la productora ha dado vida a tres cortometrajes: Parpadear, Perseidas y Maniquíes. Tres propuestas diferentes, pero unidas por un mismo hilo conductor: la sensibilidad, la mirada joven, la autenticidad y la búsqueda constante de historias que conecten con el público.

 

 

Ahora, el equipo de AP-7 mira hacia su gran meta: producir su primer largometraje. Un sueño que, aunque ambicioso, se siente cada vez más cercano. Porque detrás de cada plano, cada ensayo y cada jornada de rodaje, hay una generación de jóvenes que ha decidido no esperar a que las oportunidades lleguen, sino crearlas.

Estos son algunos consejos que Barto considera fundamentales e inspiradores para quienes desean emprender