miércoles. 03.06.2026
ALUMNI UCAM | CINE Y MÚSICA

Javier Villamor, una vida entre rodajes y los metales de Steam Brass Band

Cineasta, gestor musical y graduado en Comunicación Audiovisual por la UCAM, Javier Villamor ha desarrollado su carrera entre el cine independiente y la escena musical murciana. Tras su paso por Madrid y TVE, compagina la dirección de cortometrajes y documentales con la representación de Steam Brass Band, con una idea clara: el cine debe ir más allá del entretenimiento y acercarse a la verdad.
FOTO RODAJE JAVIER VILLAMOR
Foto del rodaje "Por dentro" en TCERO estudios. Javier Villamor

Formado en Comunicación Audiovisual en la UCAM, el camino de Javier Villamor hacia el cine no fue lineal. Define su decisión como "escalonada", fruto de una inquietud que arrastraba desde el bachillerato. Sabía que quería dedicarse a algo relacionado con el cine, pero no tenía claro el cómo. Tras una charla que le inspiró, empezó la carrera en Madrid, pero al año la abandonó para cursar un ciclo de realización en TVE. "Después de esa experiencia, vi que me encajaba mucho más el proyecto de la UCAM", recuerda.

De su etapa universitaria guarda un recuerdo especialmente afectivo por la cercanía con el profesorado. "En Madrid, en CEU, había una distancia mucho mayor con los profesores y compañeros. En la UCAM era todo lo contrario, allí era como estar en familia", afirma. Esa atmósfera de confianza se concretó también en personas y proyectos: el trabajo con Pablo Bermejo, y las relaciones con profesoras como Isabel Sarabia y Sefi, que le acompañaron durante la carrera. Asignaturas como narrativa audiovisual, edición, documental audiovisual y empresa audiovisual fueron, según él, las que más le ayudaron a enfocarse profesionalmente.

La licenciatura le abrió las puertas a prácticas en televisión, sobre todo en TVE, pero esa etapa le sirvió también para aclarar qué no quería. "Mi verdadera pasión no era la tele. He estado muy bien en TVE, pero a mí lo que me gusta de verdad es el cine", resume. Con la perspectiva del tiempo, es tajante consigo mismo: si pudiera volver atrás, no repetiría la carrera tal cual. "Me enfocaría directamente en el cine fuera de esta formación, aunque la UCAM es muy buena para estudiar Comunicación Audiovisual", admite.

Villamor llevaba rodando cortos incluso antes de entrar en la universidad. En su paso por Madrid, ya en TVE, dirigió dos cortometrajes y otros tres en el colegio mayor San Juan Evangelista. Durante sus estudios en la UCAM, la actividad se intensificó: grabó cinco o seis cortos más y se lanzó incluso a un largometraje, además de algunos proyectos adicionales. Su evolución como narrador audiovisual se ha ido forjando a base de prueba, error y constancia.

Estudiar en la UCAM es otra cosa, la cercanía de los profesores y el apoyo que te proporcionan marca la diferencia

No se considera ligado a una temática cerrada, pero sí reconoce una clara influencia estética: "Me interesa mucho el cine europeo: Tarkovski, Bergman, Fellini… Suelo conectar más con ese tipo de cine, con historias que van a la profundidad". Esa mirada se refleja especialmente en el que considera su proyecto más importante hasta la fecha: un documental sobre covid persistente realizado el año pasado que se puede ver en el YouTube de El Confidencial y en su propia página web. "Tenía una implicación personal muy fuerte", explica. De ese trabajo le atrae, sobre todo, su lenguaje: "Creo que tiene un lenguaje artístico cercano a Costa-Gavras. Para mí, el cine tiene que hacer algo más que entretener: tiene que enseñar y mostrar la verdad".

 

En el proceso creativo, Javier se siente especialmente cómodo en el montaje y la postproducción. Es ahí donde percibe que las piezas empiezan a encajar. "Es cuando ves que el proyecto empieza a tener sentido", comenta. Para ordenar sus ideas, recurre a esquemas, dibujos y diagramas personales con los que construye la estructura del relato, un método que encaja bien con su forma introspectiva de trabajar: "Las ideas vienen de mi vida personal o de cosas que me pasan. Observo lo que ocurre en mi círculo cercano y, a partir de ahí, construyo la historia. En mi género, trabajo hacia dentro".

La música con Steam Brass Band

En paralelo al cine, la música ocupa un lugar importante en su vida. Steam Brass Band, banda de viento fundada por Pedro Solá en 2019 junto a Mario Cánovas y Pablo Merenciano, se cruzó en su camino tras una experiencia fallida en otro proyecto musical. "Venía de formarme en otro proyecto, pero la gestión no salió adelante. Hablé con Pablo, fui a un concierto, conocí a Pedro y, varios meses después, terminé entrando en la banda como empresa", explica. Desde entonces, se encarga del booking, los contratos y la administración, además de aprovechar la mayoría de conciertos para hacer fotos y vídeos.

Para Villamor, cine y música comparten una raíz común: el tiempo. "La música y el cine son artes que se construyen a través del tiempo, con fragmentos de tiempo", reflexiona. Aunque estudió piano, la vida lo ha llevado a un rol más híbrido entre la creación y la gestión. Curiosamente, cuando se le pregunta si su experiencia audiovisual influye en la imagen y puesta en escena de la banda, él pone el acento en otra necesidad: "De lo que más necesitada está una banda es de una buena administración". Antes de Steam Brass Band ya había trabajado con empresas y suma ya seis años vinculado al proyecto, que sigue creciendo y preparando nuevos retos.

El arte además de expresar un sentimiento debe mostrar la verdad

Otros de sus referentes son: Bergman y Kurosawa. Nombres que remiten a un cine exigente, profundamente autoral y muy atento al uso del tiempo y el silencio, algo que también impregna su manera de mirar la realidad. Cuando observa el panorama cultural murciano, distingue dos ritmos diferentes entre música y cine. En lo musical, cree que la región arrancó antes y con más fuerza: "Hubo una primera banda que lo petó y puso el foco aquí, M Clan. Luego Second ayudó a que se consolidaran formaciones dentro del indie". Para él, el hecho de que músicos de primer nivel hayan desarrollado parte de su carrera en Murcia, y no sólo en Madrid, ha sido decisivo para el prestigio de la escena local.

En el ámbito cinematográfico, el recorrido ha sido más irregular. Javier recuerda cómo "ha habido varios intentos: Cinemur en los años 70, una segunda etapa hace unos 20 años, muy dependiente de la televisión autonómica, y ahora una tercera con Cinemur y la film commission, que está ayudando a la producción audiovisual". Esta nueva fase le parece especialmente prometedora, porque "no solo apoya cortos, sino también largometrajes, como el caso de la película ‘Sorda’", y apunta a un desarrollo a medio y largo plazo.

A la hora de valorar qué hace falta para que un proyecto pequeño logre destacar hoy, Villamor cree que la técnica ya no es el gran obstáculo. "Hoy se puede hacer un sonido y unos acabados muy buenos, pero faltan buenas historias", sentencia. 

Hay dos ingredientes fundamentales para que el cine funcione: una buena historia y la suerte. En la vida es más importante tener suerte que talento

En cuanto a cómo le gustaría ser recordado, Javier ha dejado atrás la necesidad de encajar en una etiqueta concreta. "Me da igual. A lo mejor hace 20 años me habría quedado con una, pero ahora prefiero que me recuerden simplemente con mi nombre", confiesa. Sí tiene clara, sin embargo, su aspiración profesional: "Me gustaría ganarme la vida haciendo películas o escribiendo. Lo de la banda es complementario: lo disfruto y está muy bien, pero no me quiero dedicar a la representación musical". Por eso, cuando se le pide que elija, no duda.

Si me tengo que quedar con algo, es con el cine

Aqui os dejamos el último cortometraje publicado por Javier Villamor