jueves. 04.06.2026
ALUMNOS AL DÍA CON...

Cinco lecturas imprescindibles para jóvenes periodistas según Enrique Arroyas

¿Qué hace grande a un periodista? Según Enrique Arroyas, profesor de la Facultad de Comunicación de la UCAM, la respuesta está, en parte, en los libros que leen. En esta sección, comparte cinco que no solo enriquecen la formación académica, sino que inspiran a todo aquel que aspire a contar historias con rigor y sensibilidad. 

ALUMNOS AL DÍA CON...

Enrique Arroyas, profesor de Periodismo en UCAM:

Enrique Arroyas, profesor de Periodismo en la Facultad de Comunicación de la UCAM, nos cuenta las que desde su punto de vista son 5 lecturas imprescindibles que todo estudiante de Periodismo debería leer:



 

1. La escritura transparente de William Lyon:

William Lyon, conocido por su estilo claro, ofrece consejos esenciales sobre cómo escribir de manera directa y concisa. La escritura transparente, aunque es un libro orientado principalmente a la escritura general, es especialmente útil para periodistas que necesitan transmitir ideas complejas de forma simple y sin rodeos. "Este libro tiene buenos consejos para mejorar la escritura", comenta Arroyas, quien habla de la importancia de la claridad en el lenguaje en el periodismo. Un libro fundamental para quienes buscan perfeccionar sus habilidades de redacción.



 

2. Los cínicos no sirven para este oficio de Ryszard Kapuściński:

Este y el anterior son dos libros que Enrique Arroyas recomienda especialmente a alumnos de primer curso de grado. Kapuscinski es uno de los periodistas más admirados del siglo XX, y aquí reflexiona sobre las dificultades y dilemas éticos del periodismo. Los cínicos no sirven para este oficio es una mirada introspectiva sobre la responsabilidad que tiene un periodista al informar sobre situaciones extremas, como las guerras y las dictaduras. Arroyas lo recomienda como una lección de ética y humanidad: "Es un libro que invita a reflexionar sobre lo que significa ser un buen periodista". La obra nos pone en los zapatos de un reportero de guerra y nos enfrenta con la cruda realidad de cómo las decisiones del periodista pueden afectar a los seres humanos involucrados.



 

3. La canción del verdugo de Norman Mailer:

Norman Mailer es célebre por su capacidad para contar historias con un enfoque literario que trasciende lo meramente informativo. En La canción del verdugo, el periodista protagonista, durante un informe sobre la ejecución de un criminal, va explorando su propia moralidad y la de la sociedad. Arroyas explica que "es un libro que da cuenta de cómo el periodismo puede ser un vehículo de profundo análisis y reflexión sobre la naturaleza humana". Este libro es un ejemplo de periodismo literario, un subgénero que busca no solo informar, sino también involucrar emocionalmente al lector.



 

4. La biblioteca en llamas de Susan Orlean:

Susan Orlean escribe sobre el incendio de la Biblioteca Pública de Los Ángeles en 1986, un evento que, más allá de la tragedia, revela una historia más profunda sobre el valor cultural y humano de la información. Arroyas describe La biblioteca en llamas como "una muestra de un periodismo más ambicioso". A través de esta investigación, Orlean utiliza el periodismo narrativo para mostrar cómo un evento local puede tener implicaciones globales sobre la preservación de la cultura y el acceso a la información.



 

5. Noticia de un secuestro de Gabriel García Márquez:

Este libro cuenta el secuestro de varios periodistas colombianos en los años 90, hecho que se convierte en un ejercicio de periodismo de investigación narrativo. Gabriel García Márquez, quien a menudo se asocia con el realismo mágico, en este libro adopta un enfoque riguroso y meticuloso, utilizando su habilidad literaria para ofrecer una visión clara y detallada de los eventos. "Este es un ejemplo de cómo un gran literato como García Márquez puede utilizar sus dotes narrativas para hacer periodismo", afirma Arroyas. Noticia de un secuestro es un testimonio no solo de los secuestrados, sino de las complejas dinámicas sociales y políticas de Colombia en ese momento.

 

"La mejor forma de aprender a escribir y empezar a sentirse periodista es leer y seguir la pista de los grandes reporteros de la historia", concluye Enrique Arroyas.