jueves. 04.06.2026
Debut literario en las aulas

"Dejar la tinta fluir" la primera obra poética de nuestra compañera, María Trajano

A los 20 años, María Trajano, alumna matriculada en segundo curso del Grado en Periodismo, publica su primer poemario, una obra íntima que nace de la necesidad de escribir sin filtros. Con el apoyo de sus profesores, la joven autora se atreve a dejar que la tinta -y las emociones- fluyan libremente

 

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María Trajano en un momento de la presentación de su libro / Fuente: María Trajano

María Trajano es una estudiante aplicada y trabajadora nacida en Murcia pero con ascendencia brasileña.  Acaba de presentar su primer libro debutando con una obra de poesía "Dejar la tinta fluir". Cuenta que desde pequeña siempre se ha sentido vinculada a la pasión de escribir y aunque no siempre encuentra la inspiración. Según cita Trajano: “Hay días en los que escribo varios textos y otros en los que no sale nada”. 

La autora recitando un poema de su libro el día de la presentación/Fuente: María Trajano
La autora recitando un poema de su libro el día de la presentación/Fuente: María Trajano

¿Por qué decidiste escribir un libro?
No lo sé exactamente, surgió sobre la marcha. Empecé a escribir hace cinco años, aunque desde niña siempre he sentido esa necesidad de plasmar lo que siento.

¿Cómo surgió la idea de recopilar esos textos en un poemario?
Fue gracias a la hermana pequeña de mi mejor amigo. Me dijo que sería una buena iniciativa recopilar todos mis textos como si fueran poemas. Me pareció una buena idea así que hablé con el profesor de Tecnología III, José Manuel Noguera, quien me apoyó muchísimo en el proceso, y así nació el libro.

¿Hay una historia profunda detrás del libro?
No exactamente. El libro no sigue una trama narrativa, sino que es una recopilación de momentos, emociones y reflexiones. El título viene de uno de los primeros textos que escribí: "Dejar la tinta fluir" que sirve como introducción y que y resume muy bien mi filosofía: dejar que los sentimientos guíen la pluma, sin forzar nada.

Me inspiro en la vida cotidiana: una serie, una película, un libro, algo que vea o escuche puede convertirse en un poema

¿Cómo fue el proceso de elaboración?
No hubo un proceso estricto. Reuní textos que ya tenía escritos, algunos los transcribí del portugués y otros los pulí un poco. No fue complicado. El libro está dividido en tres partes: “El pase”, “El fluir de la tinta” y “El fluir de la noche”, pero no tiene capítulos como tal. El libro invita a abrir un poema y seguir por donde cada uno prefiera. 

¿Tienes horarios o momentos específicos para escribir?
Escribo cuando me nace. Muchas veces por la noche, otras veces en la biblioteca mientras estudio. Las ideas surgen de mi vida diaria, de lo que observo o siento.

¿Cómo es tu proceso creativo diario?
​No escribo todos los días de manera uniforme. Hay días en los que salen cinco textos, otros uno o dos, y algunos días nada. Me inspiro en la vida cotidiana: una serie, una película, un libro, algo que vea o escuche puede convertirse en un poema.

¿Cómo concilias la escritura creativa con la narrativa periodística?
Bien y mal. Tengo que equilibrar ambas cosas. En periodismo debo ser objetiva, clara y directa; dejando mi estilo personal un poco de lado. En cambio cuando escribo poesía puedo ser más íntima. Mi meta principal es el periodismo, pero no quiero dejar de lado la escritura.

¿Prefieres escribir en libreta o en el móvil?
Casi siempre en el móvil, en la app de notas. Solo uso la libreta en ocasiones concretas, como cuando estoy en clase o en la biblioteca.

Quiero dar gracias a todos los que me ayudaron y apoyaron, especialmente a los profesores José Manuel Noguera y Sergio Albadalejo y a mi amiga Sara

¿Cómo te sientes al haber publicado tu primer libro?
Muy contenta. No tenía el respaldo de una editorial, así que ha sido un logro personal. Estoy agradecida a quienes me apoyaron, como los profesores José Manuel NogueraSergio Albadalejo y mi amiga Sara. La presentación fue un momento muy bonito y emotivo en el que conté con la presencia de amigos, familiares y profesores de la Facultad de Comunicación. Fue un momento de mucha felicidad pero también de muchos nervios.

¿Qué esperas ahora del libro?
Que llegue a mucha gente, que les guste y que se sientan bien al leerlo. Si se venden todos los ejemplares quizá escribiré un segundo libro, pero de momento quiero dejar que las cosas fluyan.

A los 20 años, publicar un libro es un gran logro, ¿Qué ha significado para ti a nivel personal?
A nivel personal es una satisfacción enorme. Tengo un libro que lleva mi nombre y eso es algo muy fuerte y significativo. No pretender ser una gran autora mundial, más bien lo veo como un logro propio.

¿Qué sensación tuviste al ver tus palabras impresas?
Es raro. Son mis palabras, pero verlas marcadas y leídas por otra persona es extraño, casi como si fueran ajenas.

¿Sentiste el “síndrome del impostor” que muchos escritores mencionan?
No, porque trabajé mucho para esto. Tengo una gran satisfacción personal por lo que he hecho y estoy muy agradecida con todos los que me apoyaron para sacar el libro adelante.

¿Y ahora qué pasará con tu libro?
No lo sé exactamente. Todavía no me he leído el libro para criticarlo, solo lo revisé para corregirlo antes de publicar.

Para terminar, ¿qué mensaje te gustaría dejar a quienes lean esta entrevista?
Solo quiero dar gracias a todos los que me ayudaron y apoyaron, especialmente a los profesores José Manuel Noguera y Sergio Albadalejo y a mis amigos, especialmente a Sara. Espero que mi libro llegue a mucha gente y que los lectores lo disfruten al leerlo tanto como yo disfruté escribiéndolo.

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