martes. 29.11.2022

El territorio español se podría considerar como uno de los más desarrollados a nivel europeo. Tal es este avance que España cuenta con una asociación española del videojuego (AEVI).

Nacida en 2014 con los objetivos muy claros, entre los que destacan promover el desarrollo de la industria local, colaborar con las administraciones públicas, así como velar por un modelo sostenible y de futuro para el sector.

España con una audiencia, en 2019, de 2.9 millones (según Newzoo) y con unos ingresos nacionales que supone un 4% de la economía mundial de los esports (según AEVI) se ubica en una buena posición a nivel internacional, obviamente siempre por detrás de los países asiáticos. 

Para logar todo esto, España cuenta con cuatro ligas profesionales: Superliga Orange de League of Legends, Superliga Orange de CSGO, Superliga Orange de Clash Royale y R6 Spain Nationals de Rainbow Six Siege. En todas ellas existe una regulación bajo la cual cada uno de los jugadores que componen los equipos deben tener un contrato y deben cobrar por la labor que desempeñan. 

Esto tiene una traducción muy sencilla: poco a poco se está llevando a cabo una profesionalización de los deportes electrónicos en nuestro país. Según datos de AEVI, este sector en España emplea a unas 600 personas siendo 250 jugadores profesionales. En el montante restante podemos discernir entre entrenadores, community managers, psicólogos o fisioterapeutas.

Como se ha podido comprobar este sector ya no es tan precario como lo era hace unos años. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer. Para salvaguardar a los deportes electrónicos está la Asociación Española de Videojuegos, los cuales luchan para hacer cada vez más profesional esta querida industria.

 

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